martes, 3 de agosto de 2010

Ogros vs Elfos Oscuros 8va

Batalla jugada en La Guardia Argeva (por la campaña El Archipiélago Oculto)

He visto muchos ogros comerse personas enteras en cuestión de minutos, pero nunca vi a nadie como Kiang Matatanques, que es capaz de comerse un humano, enano o elfo con armadura, espadas, y todo en sólo quince minutos.

Estaba tratando de batir su último record cuando un goblin llegó corriendo y gritando. Ren Culoasesino, que estaba tomando controlando que yo tomase bien el tiempo, no dejó que el goblin se explique se lo devoró de un bocado.  

Por suerte detrás de ese goblin llegó otro que hablaba más claramente:

--¡Noz invaden los paliduchoz! –llegó a decir. Se salvó de ser devorado por Ren porque todavía estaba masticando al otro goblin, pero eso no impidió que lo revolease contra una roca por la emoción de una batalla próxima.

Para cuando los elfos oscuros desembarcaron de sus negros barcos, el ejército entero de los Ogros Matazombies los estaba esperando, desplegado entre las ruinas de una antigua ciudad del Archipiélago Oculto.

El enemigo no era otro más que el infame Elrawen, que desembarcó con sus más recios guerreros en pos de algún territorio de los pocos que controlaba Kiang Matatanques.

Las caballerías elfo oscuras avanzaron antes de que Kiang pudiese reaccionar. Lanzó contra una de ellas al jinete de rinobuey gigante, animal por lo más estúpido, ya que tropezó a poco de tomar carrera y apenas si avanzó algunos metros, cuando los elfos ya se habían ido a unos cuantos kilómetros.

Lentamente avanzó todo el frente ogro en busca de comida de la mejor. Habían probado elfos silvanos, pero si bien gustosa, era una carne fibrosa. Kiang había escuchado comentarios de otras tribus que la carne de un elfo oscuro era el manjar de los dioses.

Protegiendo los flancos estaban los sueltafuegos por la izquierda, y una horda de goblins por la derecha. Esta última fue destrozada por una unidad de corsarios. Mientras que los Sueltas descargaron una terrible andanada de disparos que masacró a una unidad completa de caballería rápida.

Pero los goblins habían sellado ya el destino del ejército ogro al haber entregado el flanco tan fácil y rápido. Ren y sus ogros toro fueron cargados por el flanco luego del arrasamiento de los goblins.

Ren pegó un salto desde donde estaba y cayó de culo sobre un elfo, matando a otros dos con su nueva espada mágica que le permitió atacar antes que nadie. Pero sus toros no eran tan rápidos como él, así que recibieron muchos golpes de parte de los elfos que estaban comandados nada menos que por el mismísimo Elrawen montado en un gélido.

El combate se perdió y los toros huyeron, dejando a Ren bajo una pila de cadáveres, inconsciente. Elrawen siguió arrasando y tomó al gigante por sorpresa, cuando estaba a punto de cargar sobre la Guardia Negra.

En el otro flanco Kiang cargó contra otra unidad de corsarios haciendo estragos. Pero escondida entre las filas oscuras había una elfa asesina que saltó sobre Kiang lanzándole decenas de ataques antes de que el ogro pudiese apenas reaccionar. Pero aguantó las puñaladas y cortes profundos el tiempo suficiente como para que la elfa le diese la oportunidad de devolver.

La ira y al hambre de Kiang fue tal que destrozó a la pobre elfa en pedazos irreconocibles, que se puso inmediatamente a devorar. Sus tripas duras hicieron unas cuantas bajas entre los elfos. Pero el festín culinario no les permitió ver que estaban siendo rodeados.

La guardia negra los había cargado por un flanco, y Elrawen, que había despachado al gigante, los cargó por la retaguardia.

A todo esto, los sueltas y el jinete de rinobuey, se movían a paso de tortuga, y no llegaron a salvar a los tripasduras que fueron masacrados por cientos de elfos. Pero Kiang… Kiang resistió todos los ataques de tres unidades completas. Totalmente solo, parado sobre los cadáveres de sus tripas, revoleó su Parteescudos destrozando al elfo que se pusiera a su alcance. Pero eran muchos, y terminó siendo derrotado y puesto en fuga.

Las gargantúas lograron hacer algún daño, pero eran muy lentas para los habilidosos y rápidos elfos.  

Al final, el único que quedó en pie luchando contra todo el ejército de Elrawen fue el jinete de rinobuey gigante, que soportó decenas de ataques y terminó la jornada en pie, ya que los elfos se fueron apresurados hacia los barcos ante la noticia de que su Arca Negra estaba siendo atacada. Este enemigo estaba derrotado, mejor ir a por otro, gritó Elrawen a sus tropas.

Ren Culoasesino, los vio abandonar la playa mientras lograba levantarse de debajo de una pila de ogros toro muertos. Al menos conservaron el territorio, pensó.

Y ahora, algunas pinturas que logró tomar mi ayudante Igor, que fue misteriosamente raptado por unos skaven mientras este humilde escriba estaba distraído:

El despliegue:

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El avance de los ogros:

Los sueltafuegos luego de barrer a la caballería elfooscura:

Los goblins ante la carga de Elrawen (al fondo gargantúa cargando el caldero):

Gargantúa a por el caldero:

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Los elfos oscuros cercando a Kiang:

Aquí tenemos a Kiang luchando a muerte totalmente rodeado de elfos:

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1 comentario:

  1. Excelente Magus!
    Un groso este Ren, en todas las batallas engañando a la muerte de las formas mas extrañas

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